Jodida Razón
martes, septiembre 27, 2016
domingo, julio 31, 2016
El SR. ECHENIQUE Y EL DISCURSO DEL REY
"Sobre mi asistente: los datos y algunos apuntes" o Lo que me cuenta el propio sr. Echenique
(Clickea arriba. Es el enlace a su comunicado)
¡Upps, otra vez con
incontinencia reflexiva! Entre la pandemia de muñecajos japoneses
para encefaloplanos y el asistente doméstico del sr. Echenique, me
tienen el Facebook hecho unos zorros. Valgan mis arcadas para los
primeros mientras se arremolinan las reflexiones sobre el segundo.
Entre quemarlo en la
hoguera como pretenden los medios de la moderna Inquisición
mediática y beatificarlo como nuevo adalid de la economía sumergida
en pro de la visibilización de los derechos de los Dependientes- en
mayúsculas dado el respeto que profeso hacia todos ellos- cabe la
filmografía completa del Señor de los Anillos, incluida su
precuela, el Hobbit, máxime cuando la información sobre este asunto
es tan imprecisa como para pronunciarse al respecto.
Y de ahí mi
incontinencia. Que en un ejercicio de supuesta ejemplaridad, el
propio sr. Echenique publique un comunicado haciendo gala de una
transparencia suficientemente turbia y aclarando los términos con
una estudiada opacidad, a mí me da que pensar, condicionamiento
Pavlov en estado puro, y me ahogo en un mar de dudas sin manguitos
para la ocasión.
Titula Echenique su
comunicado “Sobre mi asistente: los datos y algunos apuntes”
aunque hubiera sido más preciso haberlo bautizado como “Sobre mi
asistente: algunos datos y otros apuntes” ya que eso es lo
que más me llama la atención: la innecesaria precisión milimétrica
de algunos datos mientras omite otros de igual relevancia y que
son los que suscitan más suspicacia, despertando al repelente
Preguntón que parasita en mi interior.
Me cuenta D. Pablo que “
Mi salario: 2246€ netos en catorce pagas como diputado autonómico
(el exceso de este salario, incluyendo dietas, es donado a Podemos).
En el Parlamento Europeo, ingresaba lo mismo.” Es decir, me
rinde cuentas de cuál es su salario neto hasta el último euro y el
número de pagas en las que se distribuye pero me oculta cuál es la
cuantía de ese exceso de salario que dona al partido, cifra que
intuyo nada desdeñable y que guardaría relación directa con lo
reivindicado posteriormente. “¿Por qué?” “Espera un momento,
agonía.”- le espeto al Preguntón- “Vamos a seguir leyendo, que
igual luego lo aclara.”
Sigo leyendo, intentando
abstraerme de la mirada maquiavélica del Preguntón y me doy de
bruces con otra turbia transparencia: “Este salario + la
cantidad en el siguiente punto+ una modesta pensión de mi madre, son
los únicos ingresos en mi hogar de tres personas.” Intento
hacer el cómputo global de lo que ingresa en su hogar y no me salen
las cuentas. Sumo las cantidades numéricas y al total le añado
“modesta”, pero no sé si me llevo una o dos: 2246€ + 337€
por la ley de dependencia como cantidad del siguiente punto= 2583€.
Vamos bien. Ahora, 2583€+ modesta cantidad = 2583 + modesta e
insuficiente información. El Preguntón se revuelve: “¿Qué valor
tiene “modesta”?” “Ni idea. Es un adjetivo lo
suficientemente variable como para no servir de variable aritmética." “Entonces, ¿cuánto ingresa la familia al mes en total?” “No
lo sé.” “¿Y quién lo sabe?”- incide tercamente el parásito.
“Supongo que los tres miembros de la familia.” Tras una pausa
reflexiva, el Preguntón ataca de nuevo: “¿Y qué necesidad tiene
de detallar tanto para no aclarar nada?” “ Intuyo que parecer
que lo hace.”- le respondo al tum-tum.
“¡Mira! Esto sí es
un dato.” Le señalo con el índice unas líneas posteriores que el
Preguntón escruta con avidez: “...estimo el coste de la
asistencia que necesito para llevar a cabo las tareas de la vida
cotidiana... en unos 2000€ al mes. Nuestro sistema obliga, por
tanto, a que yo y cientos de miles de dependientes como yo, tengan
que ser obligatoriamente asistidos por sus familiares, sin derechos y
esencialmente gratis. Lo único que puede evitar...” “¿Cuando
dice “como yo”, se
refiere a otros Dependientes que entregan el exceso de salario a su
partido?”- interrumpe impertinente el Preguntón- “¿Qué partido
puede obligar a un Dependiente que necesita 2000€ al mes para su
vida cotidiana a subsistir con tan solo 583€ ? Porque él ganarlo,
lo gana. Si su propio partido no considera sus necesidades
especiales, ¿cómo va a hacerlo el sistema? ¿Y dice que hay miles
como él? Además, con conceptos como exceso de salario, dietas y
modesta pensión podemos hacer muchas frases subordinadas pero
cálculos poquitos, así que es imposible calcular si gana suficiente
para cubrir sus necesidades especiales. ¿Cómo puede entregar el
exceso de salario al partido y luego reclamar al sistema por la
precariedad de su subsistencia? Al fin y al cabo, ¿no es el mismo
sistema el que le paga el salario desde que fue elegido
eurodiputado?” “¡Deja ya de bombardearme con tantas preguntas
insidiosas!¡Eres un tocacojones, Preguntón! ¿Cómo voy a
responderte si no me dejas pensar ni un instante?” “ Sí, claro,
como si tú fueras capaz de descifrar las “modestas” respuestas.”
Tocado y casi hundido. El desdén del Preguntón hace mella en mi
ánimo pero continúo leyendo con la esperanza de que, en algún
recóndito rincón de su comunicado, el sr. Echenique me ilumine en
el sendero de la verdad,...o en el de la coherencia al menos.
¡Qué
desengaño! A partir de aquí, lo que me cuenta D. Pablo es un relato
tan solo contrastable por el propio asistente, cargado de
imprecisiones y falto de detalles, en el que queda patente su
buenismo y su desconocimiento absoluto de las irregularidades que
pudiera estar cometiendo respecto... “ Toma, igualito que la
Infanta.”- apuntilla mi odioso parásito. “ Destilas mala baba
por todos tus poros, Preguntón.” “ Vivo en régimen de simbiosis
así que a ver si aciertas de dónde la extraigo”. “ No puedes
hacer equiparaciones tan gratuitas y ofensivas. Faltan datos. Habría
que conocer cuántas horas dedicaba el asistente a atender a D.
Pablo...” “ Menos de 30 al mes, eso sí lo matiza.” “ No dice
eso.”- le restriego triunfal al Preguntón.- "Dice: “Nunca
más de 30 horas al mes.” “¿Y
no es lo mismo?”- esgrime con sorna. “Te pueden acusar de
tergiversar las cosas y sacarlas de contexto.” Ante mi aplastante
razonamiento, el parásito enmudece. Me anoto esta pequeña victoria
en el trocito de ego que me resta y continúo mi exposición:
“Además, desconocemos exactamente el acuerdo laboral que se
establece cuando el asistente decide dejar de abonar las cuotas de
autónomo...” “ Si no paga las cuotas de autónomo, deja de ser
autónomo, ¿no?” "Creo que sí, Preguntón.” “Y si ya no es
autónomo, ¿a que otro régimen puede acogerse si de verdad existe
intención de mantener una relación laboral, digamos “legal” por
llamarla de alguna manera?” Adivino la trampa que el parásito está
pergeñando a mis pies y le escupo atropelladamente toda la
información que reservaba en la recamara: “ Aún así,
considerando como única alternativa la cotización obligatoria al
régimen de la Seguridad Social y que la obligación de satisfacer
dichas cotizaciones corresponden al empleador (21,35%) y al empleado
(4,25%), a partir de 2013, un empleado que realice menos de 60 horas
al mes por empleador y siempre previo acuerdo con este, podrá
hacerse responsable de cotizar y, por tanto, ingresar la aportación
propia y la correspondiente al empleador o empleadores con los que
mantenga tal acuerdo.”- trago saliva y prosigo el fusilamiento- “No
obstante, de cara a la Seguridad Social, el empleador o empleadores
serán subsidiariamente responsables salvo que acrediten que el
incumplimiento es debido al empleado por poder justificar que han
entregado sus aportaciones y cuotas correspondientes a este.”
¡Buff! Me quedo como niño de E.G.B. tras recitar de memoria la red
fluvial peninsular con afluentes secundarios incluidos. Preguntón ni
parpadea: “ ¡Joder!¿Ahora que somos?¿Asesores laborales?” “No,
no tenía ni idea. Es la información que he podido recopilar en
Internet sobre el asunto.” “¿Habrás dedicado toda la noche a
investigar?”- deja caer Preguntón como si nada. “No creas. Ha
sido cuestión de minutos.” “¿Y es información reservada para
expertos en la materia?”. “En absoluto. Cualquiera puede acceder
a ella.” Tarde me doy cuenta de mi error. “¿D. Pablo también
podía haber accedido a ella?”- remata Preguntón con deleite.
“Supongo que sí.” Agacho la cabeza y entorno los ojos esperando
la puntilla. “Entonces, ¿por qué no lo hizo? ¿por qué tardó
tanto?” “ No se le darán bien las nuevas tecnologías”-
murmullo antes de admitir mi derrota. Punto y partida para el
parásito.
Con
el Preguntón adormecido en periodo refractario tras el climax de su
victoria, reanudo la lectura del comunicado y me encuentro con
“algunos apuntes respecto de lo leído, visto y escuchado
estos días en la esfera pública:...” He
de reconocer que el encabezamiento le viene que ni pintado. Sí que
apunta el sr. Echenique; apunta y dispara a partir de aquí. Dispara
balones fuera a partir de aquí. Dispara fuegos de artificio a partir
de aquí. Pero datos, lo que el denomina “compilación de
datos”, ya están todos
expuestos.
Y
claro, quizá bajo las influencias del Preguntón- al fin y al cabo
convivimos en régimen simbiótico- entro en estado de alerta. Apunta
d. Pablo:
“...
creo que es mi obligación dar todas las explicaciones pertinentes y
así lo he hecho desde el día cero (a diferencia de lo que suelen
hacer los representantes de la vieja política)".¿Estas
son todas las pertinentes? ¿El resto se lo guarda por impertinente
como yo al Preguntón?¿No es acaso eso mismo lo que llevan haciendo
los representantes de la vieja política?.
“La
nueva política es también saber decir “me equivoqué” y tampoco
tengo ningún problema con eso.” Pero,
sr. Echenique, eso guarda reminiscencias monárquicas que resultaron
novedosas en ese ámbito no hace mucho. En el suyo, en el de la nueva
política, hay que ir un paso más allá para que podamos hablar de
renovación. Un paso más allá en dirección a la salida.
“Por
último, tengo que decir que hay algo muy positivo que sale de todo
esto: La oportunidad que nos brinda el tema de hablar de la
dependencia y denunciar la injusta y dolorosa situación a la que una
clase política al servicio de los privilegiados ha condenado a
millones de dependientes y sus familias en nuestro país.”
¡Toma ya!¿Pero no estábamos hablando de haber mantenido una
relación laboral irregular? Para denunciar esa injusta y dolora
situación es bueno cualquier foro y cualquier lugar y debe ser
expuesto en cualquier momento. No existe colectivo cuyas
reivindicaciones sean más justas y urgentes que el de los
Dependientes, pero el tema nos brinda también la oportunidad de
hablar de dónde están y quién impone los raseros para considerar
inmoral algunas prácticas dependiendo
de quién las realice; de si resulta o no insolidario escamotear a
las maltrechas arcas de la Seguridad Social las cotizaciones
obligatorias justificando la economía sumergida dependiendo
de quién la fomente; de si las explicaciones a la ciudadanía son
pertinentes o no, suficientes o no, dependiendo
de quién se vea obligado a exponerlas; de si la corrupción popular
es disculpable por extendida y cotidiana y es su esencia la que
invade todas las instituciones del país, dependiendo
lo defraudado de las oportunidades que ofrezca el entorno.
También
para cuestionar esas otras dependencias- estas con minúsculas para
no confundir y que no merecen mi respeto- nos brinda el tema una
oportunidad, sr. Echenique, pero observo que usted no lo ha
considerado pertinente. Y eso que Jarabe de Palo les compuso un tema.
Ojalá
hubiera seguido el ejemplo del precursor de su nueva política. Me
hubiera ahorrado tanta turbia transparencia y tanta opacidad
clarificante. Tres frases solamente: “Lo siento mucho. Me he
equivocado. No volverá a ocurrir”. El mejor discurso del rey. El
mensaje es claro, conciso y mucho más creíble que su farragoso
comunicado. Y al menos el Preguntón hubiera seguido dormitando en mi
interior.
jueves, mayo 26, 2016
ADOLESCENCIA ADULTERADA
A todos aquellos que
observan la adolescencia como si de un fenómeno nuevo se tratara, un
ignoto trastorno de la personalidad propio del nuevo siglo, y
publican en las redes sociales vídeos melodramáticos y panfletos
solidarios con los afectados por el mismo, tratando que la sociedad
entienda el tormentoso estado emocional en el que se encuentran los
adolescentes- como si de una desconocida raza alienígena se tratara-
y empatice con ellos, apelando a la tolerancia y la comprensión
universal. A aquellos que olvidan que la especie humana ha
sobrevivido a ella desde el principio de los tiempos de manera
natural e instintiva; que todos los adultos de hoy y de ayer, de un
modo u otro, hemos realizado esa inevitable travesía impulsados por
fuertes vientos de egoísmo e inconsciencia y que, gracias al
aprendizaje y adquisición de esos mismos valores, tolerancia y
comprensión, conseguimos controlar nuestra embarcación y adaptar la
navegación al estado de la mar. ¿Alguien pensó alguna vez en
exigirle al mar que se adaptara a nosotros, que tolerara nuestras
embestidas o que comprendiera la frustración que nos inundaba al
contemplar nuestro caótico velamen?
A todos aquellos que han
buceado en mil disciplinas científicas, diseccionado millones de
casos individuales y atomizado hasta la desnaturalización esta etapa
consustancial al desarrollo biológico del ser humano con el fin de
justificar- no de entender- y defender – no de controlar- las
pautas de conducta antisociales intrínsecas a la misma por
naturaleza, olvidando que el ser humano es, ante todo, un ser social
y se desarrolla en colectividad y no en yermos páramos individuales.
A todos aquellos que
consideran la infracción de la norma “per se” y la rebeldía por
defecto una obligación del adolescente y no una sublimación
coyuntural y pasajera de una tendencia conductual característica de
la etapa evolutiva en la que se encuentra y cuyo propósito es
descubrir y desarrollar los mecanismos y herramientas necesarios para
un futuro y equilibrado encauzamiento emocional según los cánones
convencionales establecidos. A aquellos que, elevando a obligación
esta tendencia, eximen al adolescente de toda responsabilidad
derivada de sus actos y le otorgan licencia para actuar
irracionalmente, víctima de un dilatado estado de inevitable
enajenación. La adolescencia es un periodo de tránsito no un fin en
sí misma. Es el pasillo, no la estancia. Es el periodo de
entrenamiento antes de la carrera que lo llevará a la meta. Un
periodo, quizá el más turbulento, de ensayo, experimentación y
búsqueda cuyo objetivo final es la integración del yo individual en
el nosotros colectivo conquistando la independencia personal de la
forma menos traumática para ambos. ¿Qué entrenador, en su sano
juicio, argumentaría que es obligación del corredor que prepara
desacompasar la respiración, derrochar energía, disipar la
concentración y mantener un ritmo irregular de las zancadas?
A todos aquellos
políticos, legisladores, ideólogos y asesores educativos que han
experimentado con los adolescentes de varias generaciones,
desarrollando e imponiendo al conjunto de la sociedad políticas
educativas generalizadas que destierran, no moderan ni complementan,
el principio de autoridad de padres y educadores; que han arrinconado
la educación instintiva y natural individualizada, sustituyéndola
por grandilocuentes paradigmas pedagógicos que definen a nuestros
adolescentes como un ente colectivo, sin características
diferenciales ni singularidades, fluctuando entre las variables
controladas de un laboratorio. Abanderados de la Omisión,
catedráticos de lo que “no hay que hacer”, pero auténticos
patanes para la Acción, dubitativos y esotéricos ante lo que “hay
que hacer”. Paradigmas que inducen a la pasividad, a la confusión
y a la culpabilidad a muchos padres y educadores que, exhaustos,
desorientados y con el instinto educativo natural atrofiado, sufren
el Síndrome del Salmón: la angustiosa sensación de luchar siempre
contracorriente para encontrarte eternamente a la deriva.
A todos aquellos que
desde nuestras instituciones gubernamentales, en un exacerbado afán
de protección, implantan medidas que retrasan el proceso madurativo
de los adolescentes, condenándolos, condenándonos, a permanecer en
esa convulsiva etapa sine die a la par que precipitan su entrada en
ella, arrojándolos y dejándolos desamparados frente al despiadado
mercantilismo de la Globalización y de su profeta, la Comunicación.
La paulatina transmutación de los valores y modelos difundidos por
los medios de comunicación durante estas últimas décadas es un
claro exponente. Prima la imagen sobre la inteligencia, la posesión
de bienes de consumo sobre el crecimiento interior, la competitividad
sobre la superación personal. Tanto tienes, tanto vales. Descubrir a
los adolescentes como un sector de la población altamente lucrativo
para la sociedad de consumo bien merece esa perversión del proceso
natural y ese despliegue de estrategias político educativas. Y aquí,
los mismos políticos, legisladores, ideólogos y asesores educativos
que se erigen en protectores de sus derechos, enmudecen y miran hacia
otro lado, descargando la responsabilidad de que el experimento
llegue a buen puerto sobre padres y educadores. Ellos alimentan el
fuego y nos exigen que actuemos de bomberos mientras nos pisan las
mangueras; que nos enfrentemos, con una mano atada a la espalda y la
otra desarmada, a adolescentes cuyas edades oscilan entre los 11 años
y los... ¿Cuándo se considera finalizada la adolescencia? ¿Cuando
las variables fisiobiológicas que la determinan se estabilizan o
cuando las pautas conductuales propias de la misma desaparecen?
¿Podemos hablar de jóvenes adolescentes? ¿De adultescentes
incluso? Tratándose de una etapa insoslayable en todo proceso de
crecimiento y desarrollo del ser humano, ¿por qué en otros sistemas
sociales y culturales la adolescencia es una etapa casi anecdótica?
¿Guarda relación directa con las políticas socio-económicas
implantadas? ¿A mayor desarrollo económico y grado de bienestar
social, más se prolonga la permanencia del individuo en la etapa
adolescente? Contesten a ello sociólogos, pedagogos y otros eruditos en la materia. Mi experiencia me dicta que el principio del fin de la
adolescencia se escribe con “R” de RESPONSABILIDAD.
Y asumiendo plenamente
la cuota de la misma que considero que socialmente me pudiera
corresponder y no la que me quieran imponer, quizá en un lúcido
reencuentro con mi instinto paterno, quizá preso de un brote agudo
del Síndrome del Salmón que estoy padeciendo, como adolescente que
fui, como padre de un adolescente que fue y de otro adolescente que
es, a todos aquellos os digo:
- Que debo ser y seré el trampolín de mis hijos, no su felpudo.
- Que debo ser y seré su acompañante en la vida, no su sherpa.
- Que debo ser y seré su mejor y más objetivo consejero, no su sparring.
- Que debo ser y seré el cauce por el que transcurran, no su presa.
- Que debo ser y seré el faro en el temporal, no la roca contra la que encallar.
- Que debo ser y seré su más honesto asesor financiero, no su cajero automático.
- Que debo ser y seré su apoyo cuando decidan levantarse, no su colchón cuando decidan caer.
- Que debo ser y seré un padre luchador, no un padre mártir.
- Que debo ser y seré el máximo defensor de su independencia y de mi territorio.
- Que debo ser y seré su refugio, no su vertedero emocional.
En vuestras manos está
que pueda desarrollar mi compromiso de paternidad responsable sin
fallecer en el intento. Que la adolescencia sea una etapa
problemática no la convierte en un problema en sí misma. También
es una etapa de transformación, de metamorfosis, de descubrimiento,
de ensayo y, sobre todo, de aprendizaje. Para mí, el mayor problema
que he afrontado y debo afrontar en el proceso educativo de mis
adolescentes sois vosotros.
Jhabyer Aldeguer.
sábado, junio 07, 2014
CUOTA DE RESPONSABILIDAD
La
actualidad se desboca espoleada por acontecimientos inusitados,
atropellando en su galope a periodistas con y sin titulación, a
tertulianos oficiales y oficiosos, a blogueros de todo signo e
incluso a twitteros 4G. Aún no recuperados de los efectos causados
por los resultados del 25-M, se ven abducidos por la estratégica
maniobra abdicatoria de su majestad y la consiguiente proclamación
express como monarca del coronable D. Felipe el próximo 19 de junio. Los
ciudadanos, con los pelos revueltos por esta desacostumbrada
hiperactividad, corremos el riesgo de sufrir un esporádico episodio
de déficit de atención justo cuando más concentrados y analíticos
debemos permanecer ante los sucesos que se están desarrollando.
Así que,
con la libertad del que no está obligado a seguir tan trepidante
ritmo- no me debo a una audiencia ni aspiro a convertirme en
ideólogo- he decidido saltar de este descontrolado caballo y hacer
un trecho a pie, observando el paisaje español desde una cierta
distancia temporal que me permita apreciarlo en su conjunto. En mi
paseo, me entretengo recogiendo y analizando los restos que la
caravana informativa deja tras de sí aún sin masticar y cubiertos
del polvo que levanta su frenético avance. Desempolvo
uno de esos restos y lo encuentro casi intacto. Amargo debe resultar
hincarle el diente para que muy pocos se hayan atrevido, pero paladar
alicatado no distingue dulce de salado.
Mientras
que de la estimulante eclosión de PODEMOS se ha realizado una
exhaustiva autopsia con más o menos escrúpulos- en su mayor parte
sin ellos- a mí me llaman la atención “los Otros”, los
ciudadanos que siguen confiando su voto a los Partidos de la Casta.
Que de la
deprimente y deprimida coyuntura social y económica actual del país
surja una nueva e inmaculada formación política ofreciendo
soluciones tangibles al descontento del ciudadano y que este, urna
mediante, decida darle una representatividad significativa en el
Parlamento Europeo, ¿qué tiene de estrambótico e inesperado?
Indeseable para la Casta, de acuerdo, pero ¿sorprendente? Lo
realmente sorprendente, desde mi humilde punto de vista, es que, a
estas alturas, aún haya más de 10 millones de ciudadanos que con su
voto perpetúen en el poder a los Partidos de la Casta, los mismos
que, sin rubor alguno, están despojando a la ciudadanía de todos su
derechos, de todos sus recursos mientras sus voraces miembros
consolidan y blindan sus privilegios con total desfachatez, a la
vista de todos y con la más absoluta impunidad.
Más de 10 millones
de ciudadanos que ya no pueden argumentar que les engañaron, que
incumplieron sus promesas electorales en cuanto llegaron al poder,
que no hay alternativas o que todos son iguales. La realidad es
abrumadora. Hay que entrar en un estado de trance profundo para
escapar de ella. Los hechos están ahí. Nos damos de bruces todos
los días con casos de corrupción, de saqueo de las arcas públicas
por parte de miembros de la Casta Española mientras el resto les
brinda su protección, su defensa o, los menos partidarios, miran
hacia otro lado esperando que llegue su momento. Bárcenas, Blasco,
Urdangarín, Ferrán, Guerrero, Lanzas, son solo la punta del
iceberg. Cada día asoma un nuevo trozo de hielo. El Saqueo de
Marbella, por desgracia, no es ciencia- ficción. Con una impunidad
consolidada gracias a la connivencia de la Casta Judicial que con los
mimbres de una Constitución interpretada a su antojo y de las Leyes
que de ello han dimanado, han construido un búnker en el que todos
los miembros de la Casta, provengan del grupo que provengan, tienen
reserva de plaza. La presunción de inocencia y el indulto han
perdido la color por el uso irregular y el abuso. Mientras, a los
ciudadanos se les recortan prestaciones, salarios, derechos y
dignidad. Al trabajador se le retrotrae a la época de la escalvitud.
Al dependiente se le escatiman recursos necesarios para su digna
supervivencia. A los jóvenes se les convierte en inmigrantes por
necesidad y a las familias se las desahucia sin miramiento. El
empobrecimiento de la población es tan alarmante que la Defensora
del Pueblo recomienda convertir los colegios públicos en comedores
sociales durante el periodo estival para que los niños puedan tomar,
al menos, una comida caliente al día. Pero la voracidad de la Casta
se retroalimenta constantemente y busca nuevos filones que explotar.
Y los encuentra en los Servicios Básicos a la ciudadanía, aquellos
que en una sociedad desarrollada son imprescindibles para la
subsistencia del invividuo como ser social: la Sanidad, la
Educación, los Recursos Energéticos, la Alimentación… y arremete
contra ellos intentando privatizarlos, expropiarlos a la ciudadanía
a la que pertenecen por derecho. Todo esto está pasando, es real, no
forma parte de ningún programa político. Y sin embargo, mas de 10
millones de ciudadanos han decidido con sus votos que esta situación
se mantenga.
La libertad
de voto es indiscutible y muy personales y respetables las razones- con alguna excepción- que motivan la elección de un partido sobre el resto. Pero debemos empezar a tomar seria conciencia de que con cada decisión
que tomamos, debemos asumir la cuota de
responsabilidad inherente a sus
consecuencias.
Cuando se
juzga un caso de corrupción política, por ejemplo, la
responsabilidad penal recae sobre el autor material del delito, pero
existen otras cuotas de responsabilidad que no están contempladas en
nuestro ordenamiento jurídico. Corresponde una cuota de
responsabilidad al Gobierno
por no facilitar los medios necesarios para agilizar los procesos
judiciales y garantizar la imparcialidad de los mismos, la
proporcionalidad y estricto cumplimiento de la condena y asegurar el
efecto intimidatorio que ello supondría. Corresponde una cuota de
responsabilidad a los máximos dirigentes
de esa formación por no establecer los mecanismos de transparencia y
control suficientes para evitarlo de forma contundente. Corresponde
una cuota de responsabilidad a los compañeros
del corrupto por no denunciarlo, por no
obligar a su expulsión del grupo y condenar el hecho. Corresponde
una cuota de responsabilidad a los opositores
o a aquellos que, pudiendo hacerlo, miran hacia otro lado y no ponen
a trabajar sus servicios jurídicos de inmediato. Corresponde una
cuota de responsabilidad a los medios de
comunicación afines al corrupto por no dar a
la información el rigor y veracidad necesarios y sazonarla con una
frivolidad exculpatoria que raya lo indecente. Corresponde una cuota
de responsabilidad a los afiliados por
sufragar con su dinero a formaciones en la que la corrupción es
moneda corriente. Y corresponde su propia cuota de responsabilidad a
simpatizantes y votantes porque son la base
sobre la que se sostiene este sistema, caldo de cultivo propicio para
que broten corruptos como si de champiñones se tratara. Si ellos
fueran sensibles e intolerantes con la corrupción, todo el sistema
se vendría abajo como un castillo de naipes.
Este
reparto de cuotas es perfectamente trasladable a todas y cada una de
las actuaciones y reformas llevadas a cabo hasta la fecha con el
único resultado de acentuar las desigualdades sociales y las
injusticias y blindar el enriquecimiento y los privilegios de quienes
las emprenden: el exterminio de la ley de Dependencia, la Reforma
Laboral, las Preferentes, las Claúsulas Suelo, el copago sanitario y
farmaceútico, el copago por el derecho a la Justicia, la elevación
de la edad de jubilación, los recortes de los subsidios, la merma de
las becas de estudio, etc…
El
argumento de “No todos los políticos son iguales” no es más que
una proclama exculpatoria para intentar eludir la
cuota de responsabilidad que todo político tiene en lo que está
sucediendo en este país, bien por acción,
bien por omisión. La España del siglo XXI mantiene la división
dual que siempre la ha caracterizado solo que ahora las divergencias no son motivos ideológicos o religiosos. Cada vez es más palpable la frontera que
separa una España de la otra: la España de
la Casta y la España de la Ciudadanía. Y el
político es libre de elegir a cuál de las dos Españas quiere
pertenecer.
Y
ya va siendo hora de que seamos conscientes y asumamos la cuota de responsabilidad que nos
corresponda a cada uno. Yo asumiré la mía por no haber escrito este
post hace unos años.
La Casta Desencadenada
La
Casta Desencadenada
Casta: En
la India, grupo social de una unidad étnica mayor que se diferencia
por su rango, que impone la endogamia y donde la pertenencia es un
derecho de nacimiento.
En otras
sociedades, grupo que forma una clase especial y tiende a permanecer
separado de los demás por su raza, religión, etc…
Casta
Española: Conjunto de grupos sociales, políticos, económicos o
religiosos cuyos miembros, debiendo su pertenencia a la libre
designación de los ciudadanos y una vez alcanzados los privilegios
inherentes a la misma, pretenden imponer el modelo hindú con el
único objetivo de consolidar y perpetuar los privilegios alcanzados,
a expensas del sacrificio del resto de la
ciudadanía.
Esquematiza
Bucay en su libro “De la Autoestima al Egoísmo” como, ante una
situación X o estímulo, en el individuo se genera una emoción que
desencadena, a su vez, la necesidad de elaborar una respuesta
vinculada a esa emoción específica, y es esa emoción la que
promueve y moviliza las energías necesarias que se traducirán
después en una determinada respuesta. Si la necesidad de respuesta
se transforma en decisión, la energía acumulada cristaliza en las
ganas de hacerlo o excitación, a fin de que la emoción, en su cauce
natural, desemboque en acción.
Cuando
el individuo no tiene claro cómo actuar, porque ignora cuál es la
respuesta más adecuada- o los convencionalismos sociales le reprimen
la única que por instinto entiende, esto lo digo yo, no Bucay, dios
le libre- esa necesidad de respuesta termina en la duda, la
inquietud aumenta y se llega a una verdadera situación de
indecisión. Toda esa movilización de energía que conformaría la
excitación en otro caso, se convierte en ansiedad. Si está
situación de indecisión y ansiedad se mantiene, la primera se
transforma en parálisis y la segunda en angustia. El individuo se
queda petrificado ante la situación. No solo no sabe qué hacer,
sino que, aunque se le dijera cómo actuar, no sabría cómo hacerlo.
La suma de ambas sensaciones reciclándose de forma enfermiza conduce
irremediablemente al miedo.
Usurpo
las palabras y sapiencia de Bucay para empatizar- duro objetivo me he
propuesto, pardiez- con los individuos que conforman la Casta
Española y sus esbirros del Servicio de Propaganda Oficial y tratar
de entender el estado de pánico en el que se encuentran inmersos,
como boquerones en salmuera, tras las elecciones al Parlamento
Europeo del pasado 25-M. Acojonados están, oyes, como hormigas a las
que taponas el agujero.
Siguiendo
el esquema expuesto por Bucay, para la Casta, la situación X sería
la inesperada tromba de votos obtenidos por el conglomerado ciudadano
PODEMOS- me niego a llamarlo partido político por las peyorativas
connotaciones que dicho término ha adquirido durante todo esta
travesía democrática gracias a la nefasta labor de sus
representantes-: 1.245948 votos de ciudadanos que, en pleno uso de
sus facultades o al menos tanto como los ciudadanos que han votado
por otras opciones, y siguiendo las mismas reglas del juego
democrático que la Casta Española ha devorado, triturado y
regurgitado e impuesto como dogma de fe al resto de la ciudadanía,
lo han convertido en la cuarta fuerza política de estos comicios,
con el consiguiente varapalo para los partidos de la Casta a los que
han cercenado en la misma cifra de votos con su hazaña. Como la
energía, los votos ni se crean ni se destruyen, solo se transforman.
Con
la capacidad de asombro anquilosada por la acomodaticia perpetuidad
en la que se desenvuelve, la irrupción de PODEMOS ha originado en la
Casta Española una emoción- más diría conmoción pero adulteraría
el esquema- desencadenando la consiguiente e inmediata necesidad de
respuesta y generando una ingente movilización de energía que se ha
transformado en ganas de hacer algo y, por tanto, en inconmensurable
excitación… Pero, ¿hacer qué?... Y en este punto difiero de
Bucay y de ahí mi comentario al inicio. No es que la Casta no sepa
qué hacer; es que ha sido cogida a traición y no puede reaccionar
como le gustaría: una ilegalización por aquí, un recurso de
inconstitucionalidad por allá y problema resuelto- Gallardón, no
estamos a lo que tenemos que estar. O una reforma constitucional
expréss consensuada por todos los partidos políticos castenses- no
sería la primera- para evitar que los tíos con coletas y demás
perro- flautas puedan presentarse a próximas elecciones- Toma nota,
Alberto-. Pero PODEMOS ha concurrido respetando las mismas leyes con
las que ellos han cimentado sus privilegios y victorias. Pena de
siglo XXI, piensa la Casta, con lo bien que nos vendrían ahora las galeras- Inclúyelas en tu reforma, Gallardón.
En
ese desasosiego, entra la Casta en la fase de indecisión; la
emoción, castrada en su natural camino hacia la acción se
transforma en inquietud y la excitación en ansiedad. Ya es tarde
para borrar este conglomerado ciudadano del nuevo panorama político
que se presenta- Alberto, la próxima no te la perdono-. La Casta
Española ha sido humillada en su propio terreno de juego y con sus
mismas reglas por aquel movimiento ciudadano al que maliciosamente
invitaron a constituirse como fuerza política- ¿No serías tú,
Albertito?- con la seguridad absoluta y despreocupada de alentar una
proeza quimérica, casi imposible, y en cuyo intento, el movimiento
quedaría desintegrado y reducido a una mera anécdota de tres
caracteres. Y al igual que Heracles culminó sus doce trabajos con
éxito para desesperación y escarnio de Euristeo que esperaba que la palmase en cada uno de ellos, aquel movimiento
ciudadano no sólo se ha transformado en un bello conglomerado
político sino que, para desesperación y escarnio de la Casta, les
ha arrebatado nada menos que 1.245.948 votos.
¿Y
si esto mismo ocurre en las Municipales, en las Autonómicas o, Dios
no lo quiera, en las Legislativas?¿Qué vamos a hacer? Petrificados
en sus poltronas, los miembros de la Casta son carcomidos por la
angustia y el temor de perder sus, hasta ahora, intocables
privilegios estatutarios y pecuniarios que tanto esfuerzo,
desvergüenza y renuncia moral les ha costado consolidar. Solo desde
esa angustia realimentada, desde ese miedo, se puede comprender la
estrategia del insulto, del chascarrillo, de la mofa gratuita, de la
invocación del miedo y la sangre como único recurso reactivo de la
Casta Española Desencadenada y de sus Servicios de Propaganda
Oficial contra esa nueva formación política ciudadana y
constitucional- mal que les pese- llamada PODEMOS. Solo entendiendo ese temor es posible
comprender como el Consejero de Unión Fenosa, Felipe González,
puede alardear de pertenecer a la Casta sin sonrojarse ni pestañear.
En
cuanto a mí, un evento político tan refrescante como la erupción
de PODEMOS en esta larguísima travesía por el desierto ideológico
que estamos atravesando desde hace años en este país ha sido el
estimulante necesario para reactivar este blog que la desidia y la
desesperación me hicieron abandonar hace algún tiempo. Mal que les
pese a amigos y enemigos.
Solo les
pido que antes de dejarse arrastrar por los cantos de las sirenas de
los mares castenses (adj. de la Casta) en los que habrán de navegar, se diluyan en el
aire como las pompas de jabón. Con la ilusión no se juega.
sábado, julio 21, 2012
La Cueva de los Diputados: Ábrete, Sésamo...
Al amparo de este blog, intento esquivar los números
que pasan rozando mis entendederas. La mentira ha dejado de ser monopolio de la
palabra y las cifras son ahora lo más “cool” para engañar, falsear y someter al
ciudadano.
Dos
más dos ya solo son cuatro cuando el Ibex o la Sra. Merkel, o los merkados, o Riesgo y su prima así lo deciden, y serán cuatro en Castilla- La Mancha o en la
Comunidad Valenciana, pero ocho en Andalucía si de déficit hablamos.
Las
Matemáticas han dejado de ser Exactas y junto a la Estadística y a la
Propaganda- que no al Periodismo- conforman la terna de habilidades que
cualquier estratega que se precie en el Arte de las Nuevas Guerras debe
dominar. Esbirros economistas, Agencias de Calificación y Medios de Propaganda
son ahora los mortales escuadrones a los que teme una población que asiste
perpleja a bombardeos de cifras, porcentajes y brutales recortes sin un triste
búnker en el que refugiarse.
Coherente con mi espíritu antibelicista, huyo de los
números como de la peste e intento protegerme levantando un escudo de sentido
común a mi alrededor, lo que me permite mantener un nivel aceptable de cordura-
al menos eso creo- inmerso en este caótico frenesí de subsistencia emocional.
Pero la carne es débil, la tentación tan irresistible…


...tan hirientes las cifras...
http://www.diarioelaguijon.com/noticia/1497/LOS-AGUIJONAZOS/Un-estudio-desvela-que-Espana-es-el-pais-con-mas-politicos-por-habitante
![]() |
-Cargos de confianza en diputaciones: 970
-Políticos contratados como cargos de confianza: 40.000
-Políticos en empresas públicas o con participación estatal:131.250 y sumando
|
... que la combinación de estos elementos en unas conexiones neuronales tan inestables
como las mías, junto a la accidental caída de mi medicación semanal por el
retrete, me provocan alteraciones bioquímicas que desembocan en puras oleadas
alucinatorias que ya las quisiera para sí Santa Teresa de Jesús.
Una de esas oleadas me ha depositado en terreno
extraño, casi inexplorado. Estoy en la web del Congreso de los Diputados http://www.congreso.es/portal/page/portal/Congreso/Congreso. Un león con la zarpa izquierda sobre una enorme bola me esquiva la
mirada, avergonzado quizá por lo que se cuece dentro de esta caverna. Aparto la
maleza y me introduzco en ella. Reina la oscuridad pero la alucinación es mía
así que me armo de tesón, paciencia y un ratón afilado y clickeo con ahínco
sobre todos los enlaces hasta dar con mi "ábrete, sésamo"
particular que me permita acceder a esta cueva de ladrones, y bañar de luz
las jetas de todos y cada uno de los sujetos e individuos responsables,
directos e indirectos, de que este país se esté yendo al carajo.
Así, transfigurado en un rebujo de San Juan de la Cruz
y Bernadette, despliego ante mí el Régimen Económico y Ayudas de los
Señores Diputados- cuando debiera
decir “para los Señores Diputados” puesto que no son emisores sino receptores
de las mismas- que establece las retribuciones de estos a
partir del 1 de junio de 2010.
Huyendo de los números, en ellos me
sumerjo no sin antes bloquear mi nariz con el índice y el pulgar, más por la
hediondez reinante que por la presencia de líquidos que pudieran inundar mis
fosas nasales. Completo el ciclo vital. Hallo un objetivo a mi existencia: descifrar
este documento y extraer toda la misteriosa información en él contenida. Soy
Indiana, soy Sherlock..., soy un cruce entre Tintín y Charles Bronson. Soy el
Justiciero de la Caverna.
De bruces me doy con esta cifra: 2813,87 € MENSUALES. Ese es
el sueldo base que ellos, corsarios y piratas al unísono, se
asignaban a partir del 1 de junio de 2010, diez días después de recortar el
sueldo de los funcionarios públicos un 5% y anular el cheque-bebé, entre otros
recortes. 2813,87 € mínimo para cada uno y con todos los gastos pagados por
cuenta nuestra: entre 1823,86 € y 870,56 € al MES por diputado para manutención
y alojamiento, tarjeta taxi de hasta 3000 € anuales por diputado para moverse
por Madrid, etc...
A ese salario mínimo, gesto de austeridad por los
cojones, lo han denominado ASIGNACIÓN CONSTITUCIONAL, todo un alarde de
manipulación y desvergüenza. ¿Alguien ha encontrado la tabla salarial o el convenio
regulador del Colectivo de Bandoleros en la Constitución? Ellos deducen tal
denominación a partir de estos fundamentos jurídicos:
Art. 71.4 Constitución Española:
“Los Diputados y Senadores percibirán una asignación
que será fijada por las
respectivas Cámaras”
Arts. 8.1 y 2 Reglamento del Congreso de los Diputados
(RCD):
“1. Los Diputados percibirán una asignación económica
que les permita cumplir
eficaz y dignamente su función.
2. Tendrán igualmente derecho a las ayudas,
franquicias e indemnizaciones por
gastos que sean indispensables para el cumplimiento de
su función.”
Deducción
lógica de tal interpretación es que si han considerado como constitucional, con
el carácter simbólico y ejemplarizante que el término conlleva, una asignación mínima
de 2813,87€, todos los salarios que cobramos los trabajadores españoles por
debajo de esa cifra son inconstitucionales así como los convenios, leyes o
reales decretos que los regulen o contemplen. Pues sí que jode, Andreíta Fabra,
que tu sueldo base sea “constitucional” y la Educación y la Sanidad de todos meramente “públicas”. ¡Ay,
Constitución! Bonito nombre para un bar de putas. Investir
de constitucionalidad tan desórbitadas asignaciones a partir de tan ridícula fundamentación jurídica más bien parece un ardid para legitimar
una retribución inmoral a todas luces y que resultará una aberración cuando
sumemos los extras por dietas y portavocías y obtengamos la proporcionalidad
entre lo que cobran y lo que trabajan o producen.
La
bancada popular que aplaudía cada cuchillada de esta carnicería, nos cuesta a
todas sus víctimas- siéntense si están de pie- 853578´68 € AL MES- euros
constitucionales, por supuesto- tirando por lo bajo. Les pagamos más de un
millón de euros AL MES (2000 pensiones o subsidios) entre sueldos y
subvenciones a su grupo parlamentario para que nos jodan, nos humillen, nos
arruinen, nos mientan y encima jaleen y se burlen de nuestras desgracias,
desgracias que ellos mismos han causado.
Solo el Grupo Popular ya nos ha esquilmado 8 millones de euros en lo que
va de legislatura y los resultados saltan a la vista. 185 corsarios al frente de este galeón sin saber qué hacer con él, con el mismo desparpajo que la Selección
Española realizando un trasplante de corazón, pateando la víscera hasta meterla
en la cavidad torácica y esperando que el paciente se reanime por sí solo
después de haberse embolsado la cuantiosa prima por adelantado.
Y qué decir del resto de diputados y grupos parlamentarios, cómplices piratas necesarios en esta trágica farsa en la que han convertido nuestro día a día.
También participan en el reparto del botín con la conciencia más o menos muda o
la moralidad más o menos distraída. También forman parte de la banda que habita
en esta Cueva de los Diputados.
A esto huele la Cueva: a avaricia desmedida, a escaños marcados con orines rancios anteriores al 78, a trepas y lazarillos buscavidas, a crueldad, a psicopatías latentes y otras patologías ocasionadas por traumas de antaño, a prepotencia y venganzas personales,... A todo esto habré de enfrentarme armado tan solo con una calculadora y una conexión de internet móvil. Mi futuro es tan incierto...
A esto huele la Cueva: a avaricia desmedida, a escaños marcados con orines rancios anteriores al 78, a trepas y lazarillos buscavidas, a crueldad, a psicopatías latentes y otras patologías ocasionadas por traumas de antaño, a prepotencia y venganzas personales,... A todo esto habré de enfrentarme armado tan solo con una calculadora y una conexión de internet móvil. Mi futuro es tan incierto...
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Javier Aldeguer
Julio 2012
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