"Sobre mi asistente: los datos y algunos apuntes" o Lo que me cuenta el propio sr. Echenique
(Clickea arriba. Es el enlace a su comunicado)
¡Upps, otra vez con
incontinencia reflexiva! Entre la pandemia de muñecajos japoneses
para encefaloplanos y el asistente doméstico del sr. Echenique, me
tienen el Facebook hecho unos zorros. Valgan mis arcadas para los
primeros mientras se arremolinan las reflexiones sobre el segundo.
Entre quemarlo en la
hoguera como pretenden los medios de la moderna Inquisición
mediática y beatificarlo como nuevo adalid de la economía sumergida
en pro de la visibilización de los derechos de los Dependientes- en
mayúsculas dado el respeto que profeso hacia todos ellos- cabe la
filmografía completa del Señor de los Anillos, incluida su
precuela, el Hobbit, máxime cuando la información sobre este asunto
es tan imprecisa como para pronunciarse al respecto.
Y de ahí mi
incontinencia. Que en un ejercicio de supuesta ejemplaridad, el
propio sr. Echenique publique un comunicado haciendo gala de una
transparencia suficientemente turbia y aclarando los términos con
una estudiada opacidad, a mí me da que pensar, condicionamiento
Pavlov en estado puro, y me ahogo en un mar de dudas sin manguitos
para la ocasión.
Titula Echenique su
comunicado “Sobre mi asistente: los datos y algunos apuntes”
aunque hubiera sido más preciso haberlo bautizado como “Sobre mi
asistente: algunos datos y otros apuntes” ya que eso es lo
que más me llama la atención: la innecesaria precisión milimétrica
de algunos datos mientras omite otros de igual relevancia y que
son los que suscitan más suspicacia, despertando al repelente
Preguntón que parasita en mi interior.
Me cuenta D. Pablo que “
Mi salario: 2246€ netos en catorce pagas como diputado autonómico
(el exceso de este salario, incluyendo dietas, es donado a Podemos).
En el Parlamento Europeo, ingresaba lo mismo.” Es decir, me
rinde cuentas de cuál es su salario neto hasta el último euro y el
número de pagas en las que se distribuye pero me oculta cuál es la
cuantía de ese exceso de salario que dona al partido, cifra que
intuyo nada desdeñable y que guardaría relación directa con lo
reivindicado posteriormente. “¿Por qué?” “Espera un momento,
agonía.”- le espeto al Preguntón- “Vamos a seguir leyendo, que
igual luego lo aclara.”
Sigo leyendo, intentando
abstraerme de la mirada maquiavélica del Preguntón y me doy de
bruces con otra turbia transparencia: “Este salario + la
cantidad en el siguiente punto+ una modesta pensión de mi madre, son
los únicos ingresos en mi hogar de tres personas.” Intento
hacer el cómputo global de lo que ingresa en su hogar y no me salen
las cuentas. Sumo las cantidades numéricas y al total le añado
“modesta”, pero no sé si me llevo una o dos: 2246€ + 337€
por la ley de dependencia como cantidad del siguiente punto= 2583€.
Vamos bien. Ahora, 2583€+ modesta cantidad = 2583 + modesta e
insuficiente información. El Preguntón se revuelve: “¿Qué valor
tiene “modesta”?” “Ni idea. Es un adjetivo lo
suficientemente variable como para no servir de variable aritmética." “Entonces, ¿cuánto ingresa la familia al mes en total?” “No
lo sé.” “¿Y quién lo sabe?”- incide tercamente el parásito.
“Supongo que los tres miembros de la familia.” Tras una pausa
reflexiva, el Preguntón ataca de nuevo: “¿Y qué necesidad tiene
de detallar tanto para no aclarar nada?” “ Intuyo que parecer
que lo hace.”- le respondo al tum-tum.
“¡Mira! Esto sí es
un dato.” Le señalo con el índice unas líneas posteriores que el
Preguntón escruta con avidez: “...estimo el coste de la
asistencia que necesito para llevar a cabo las tareas de la vida
cotidiana... en unos 2000€ al mes. Nuestro sistema obliga, por
tanto, a que yo y cientos de miles de dependientes como yo, tengan
que ser obligatoriamente asistidos por sus familiares, sin derechos y
esencialmente gratis. Lo único que puede evitar...” “¿Cuando
dice “como yo”, se
refiere a otros Dependientes que entregan el exceso de salario a su
partido?”- interrumpe impertinente el Preguntón- “¿Qué partido
puede obligar a un Dependiente que necesita 2000€ al mes para su
vida cotidiana a subsistir con tan solo 583€ ? Porque él ganarlo,
lo gana. Si su propio partido no considera sus necesidades
especiales, ¿cómo va a hacerlo el sistema? ¿Y dice que hay miles
como él? Además, con conceptos como exceso de salario, dietas y
modesta pensión podemos hacer muchas frases subordinadas pero
cálculos poquitos, así que es imposible calcular si gana suficiente
para cubrir sus necesidades especiales. ¿Cómo puede entregar el
exceso de salario al partido y luego reclamar al sistema por la
precariedad de su subsistencia? Al fin y al cabo, ¿no es el mismo
sistema el que le paga el salario desde que fue elegido
eurodiputado?” “¡Deja ya de bombardearme con tantas preguntas
insidiosas!¡Eres un tocacojones, Preguntón! ¿Cómo voy a
responderte si no me dejas pensar ni un instante?” “ Sí, claro,
como si tú fueras capaz de descifrar las “modestas” respuestas.”
Tocado y casi hundido. El desdén del Preguntón hace mella en mi
ánimo pero continúo leyendo con la esperanza de que, en algún
recóndito rincón de su comunicado, el sr. Echenique me ilumine en
el sendero de la verdad,...o en el de la coherencia al menos.
¡Qué
desengaño! A partir de aquí, lo que me cuenta D. Pablo es un relato
tan solo contrastable por el propio asistente, cargado de
imprecisiones y falto de detalles, en el que queda patente su
buenismo y su desconocimiento absoluto de las irregularidades que
pudiera estar cometiendo respecto... “ Toma, igualito que la
Infanta.”- apuntilla mi odioso parásito. “ Destilas mala baba
por todos tus poros, Preguntón.” “ Vivo en régimen de simbiosis
así que a ver si aciertas de dónde la extraigo”. “ No puedes
hacer equiparaciones tan gratuitas y ofensivas. Faltan datos. Habría
que conocer cuántas horas dedicaba el asistente a atender a D.
Pablo...” “ Menos de 30 al mes, eso sí lo matiza.” “ No dice
eso.”- le restriego triunfal al Preguntón.- "Dice: “Nunca
más de 30 horas al mes.” “¿Y
no es lo mismo?”- esgrime con sorna. “Te pueden acusar de
tergiversar las cosas y sacarlas de contexto.” Ante mi aplastante
razonamiento, el parásito enmudece. Me anoto esta pequeña victoria
en el trocito de ego que me resta y continúo mi exposición:
“Además, desconocemos exactamente el acuerdo laboral que se
establece cuando el asistente decide dejar de abonar las cuotas de
autónomo...” “ Si no paga las cuotas de autónomo, deja de ser
autónomo, ¿no?” "Creo que sí, Preguntón.” “Y si ya no es
autónomo, ¿a que otro régimen puede acogerse si de verdad existe
intención de mantener una relación laboral, digamos “legal” por
llamarla de alguna manera?” Adivino la trampa que el parásito está
pergeñando a mis pies y le escupo atropelladamente toda la
información que reservaba en la recamara: “ Aún así,
considerando como única alternativa la cotización obligatoria al
régimen de la Seguridad Social y que la obligación de satisfacer
dichas cotizaciones corresponden al empleador (21,35%) y al empleado
(4,25%), a partir de 2013, un empleado que realice menos de 60 horas
al mes por empleador y siempre previo acuerdo con este, podrá
hacerse responsable de cotizar y, por tanto, ingresar la aportación
propia y la correspondiente al empleador o empleadores con los que
mantenga tal acuerdo.”- trago saliva y prosigo el fusilamiento- “No
obstante, de cara a la Seguridad Social, el empleador o empleadores
serán subsidiariamente responsables salvo que acrediten que el
incumplimiento es debido al empleado por poder justificar que han
entregado sus aportaciones y cuotas correspondientes a este.”
¡Buff! Me quedo como niño de E.G.B. tras recitar de memoria la red
fluvial peninsular con afluentes secundarios incluidos. Preguntón ni
parpadea: “ ¡Joder!¿Ahora que somos?¿Asesores laborales?” “No,
no tenía ni idea. Es la información que he podido recopilar en
Internet sobre el asunto.” “¿Habrás dedicado toda la noche a
investigar?”- deja caer Preguntón como si nada. “No creas. Ha
sido cuestión de minutos.” “¿Y es información reservada para
expertos en la materia?”. “En absoluto. Cualquiera puede acceder
a ella.” Tarde me doy cuenta de mi error. “¿D. Pablo también
podía haber accedido a ella?”- remata Preguntón con deleite.
“Supongo que sí.” Agacho la cabeza y entorno los ojos esperando
la puntilla. “Entonces, ¿por qué no lo hizo? ¿por qué tardó
tanto?” “ No se le darán bien las nuevas tecnologías”-
murmullo antes de admitir mi derrota. Punto y partida para el
parásito.
Con
el Preguntón adormecido en periodo refractario tras el climax de su
victoria, reanudo la lectura del comunicado y me encuentro con
“algunos apuntes respecto de lo leído, visto y escuchado
estos días en la esfera pública:...” He
de reconocer que el encabezamiento le viene que ni pintado. Sí que
apunta el sr. Echenique; apunta y dispara a partir de aquí. Dispara
balones fuera a partir de aquí. Dispara fuegos de artificio a partir
de aquí. Pero datos, lo que el denomina “compilación de
datos”, ya están todos
expuestos.
Y
claro, quizá bajo las influencias del Preguntón- al fin y al cabo
convivimos en régimen simbiótico- entro en estado de alerta. Apunta
d. Pablo:
“...
creo que es mi obligación dar todas las explicaciones pertinentes y
así lo he hecho desde el día cero (a diferencia de lo que suelen
hacer los representantes de la vieja política)".¿Estas
son todas las pertinentes? ¿El resto se lo guarda por impertinente
como yo al Preguntón?¿No es acaso eso mismo lo que llevan haciendo
los representantes de la vieja política?.
“La
nueva política es también saber decir “me equivoqué” y tampoco
tengo ningún problema con eso.” Pero,
sr. Echenique, eso guarda reminiscencias monárquicas que resultaron
novedosas en ese ámbito no hace mucho. En el suyo, en el de la nueva
política, hay que ir un paso más allá para que podamos hablar de
renovación. Un paso más allá en dirección a la salida.
“Por
último, tengo que decir que hay algo muy positivo que sale de todo
esto: La oportunidad que nos brinda el tema de hablar de la
dependencia y denunciar la injusta y dolorosa situación a la que una
clase política al servicio de los privilegiados ha condenado a
millones de dependientes y sus familias en nuestro país.”
¡Toma ya!¿Pero no estábamos hablando de haber mantenido una
relación laboral irregular? Para denunciar esa injusta y dolora
situación es bueno cualquier foro y cualquier lugar y debe ser
expuesto en cualquier momento. No existe colectivo cuyas
reivindicaciones sean más justas y urgentes que el de los
Dependientes, pero el tema nos brinda también la oportunidad de
hablar de dónde están y quién impone los raseros para considerar
inmoral algunas prácticas dependiendo
de quién las realice; de si resulta o no insolidario escamotear a
las maltrechas arcas de la Seguridad Social las cotizaciones
obligatorias justificando la economía sumergida dependiendo
de quién la fomente; de si las explicaciones a la ciudadanía son
pertinentes o no, suficientes o no, dependiendo
de quién se vea obligado a exponerlas; de si la corrupción popular
es disculpable por extendida y cotidiana y es su esencia la que
invade todas las instituciones del país, dependiendo
lo defraudado de las oportunidades que ofrezca el entorno.
También
para cuestionar esas otras dependencias- estas con minúsculas para
no confundir y que no merecen mi respeto- nos brinda el tema una
oportunidad, sr. Echenique, pero observo que usted no lo ha
considerado pertinente. Y eso que Jarabe de Palo les compuso un tema.
Ojalá
hubiera seguido el ejemplo del precursor de su nueva política. Me
hubiera ahorrado tanta turbia transparencia y tanta opacidad
clarificante. Tres frases solamente: “Lo siento mucho. Me he
equivocado. No volverá a ocurrir”. El mejor discurso del rey. El
mensaje es claro, conciso y mucho más creíble que su farragoso
comunicado. Y al menos el Preguntón hubiera seguido dormitando en mi
interior.

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