ANA MATÓ Y LA ESTRATEGIA HANSEL Y GRETEL
![]() |
| compartido del album de Eugenio de la Iglesia |
Cuando era pequeño, siempre tuve la sospecha de que el cuento de Hansel y Gretel no era trigo limpio. Algo chirriaba en mi interior al leerlo en aquellos cuentos troquelados de Ferrandiz o al escucharlo en el tocadiscos, al menos en la versión que a mí me ofrecían los discos de Fundador-estáscomonunca. Cuando mi sentido crítico se fue agudizando entendí a qué se debía mi suspicacia: cómo era posible que pasase desapercibido y quedase justificado con absoluta naturalidad el egoísmo, la maldad y la falta de escrúpulos de esos progenitores, los padres de Hansel y Gretel, que ante la falta de medios para mantener a sus hijos, deciden deshacerse de ellos y abandonarlos en el bosque, a merced de las fieras y otros malvados monstruos sanguinarios. La estrategia es elemental y el resultado fiable 100%: si no puedo alimentar a mis hijos, los elimino y problema resuelto.
Por el modo tan fiel con el que la Ministra de Sanidad, Ana Mató – la tónica aguda resulta más apropiada al resultado futuro de su gestión- ha aplicado las bases de “La estrategia Hansel y Gretel” en su proyecto de reforma- demolición de la Sanidad Pública, diría que este era su cuento favorito cuando niña, solo que ella entendía, comprendía y justificaba la actuación de los progenitores. Sufría y compartía con ellos la amarga decisión que hubieron de adoptar y eso deja mella en cualquier cerebro infantil con un ápice de ternura. Se lo noté en la sonrisa autosuficiente durante la comparecencia tras la reunión interterritorial con los consejeros de Sanidad autonómicos.
Rodeada de numerosos padres- consejeros, ella era la madre, que solo hay una, y los Hanseles y Greteles todos los enfermos y pensionistas españoles a los que no podía seguir manteniendo, por lo que no tenía más remedio que deshacerse de ellos en la medida de lo posible y abandonarlos en el tenebroso bosque de las farmacéuticas y la Sanidad Privada con sus implacables e impertérritas aseguradoras de insaciables márgenes de beneficio. Y por el tono jocoso y festivo en el que se desarrolló la comparecencia televisiva en la que anunciaba estas medidas, el chirrido de mi infancia tornaba a enervar mis ánimos al observar como, esta vez superando la ficción, el egoísmo, la maldad y la falta de escrúpulos volvían a quedar justificados con absoluta naturalidad.
Por supuesto, la infalibilidad de la estrategia sigue en vigor: si los abandona a su suerte eliminando la Ley de Dependencia, recortando en prestaciones sanitarias y obligándoles a asumir los gastos farmacéuticos a la vez que hundimos los salarios y aumentamos la presión fiscal, la calidad de vida de enfermos y pensionistas se mermará lo suficiente como para aumentar el nivel de mortalidad de ambos colectivos en un porcentaje estimable y, por consiguiente, el ahorro en pensiones y gastos sanitarios incidirá directamente en la rebaja del déficit. Eliminados enfermos y pensionistas, se acaba el problema de la Sanidad Pública y del mantenimiento del actual Sistema de Pensiones: “Estrategia Hansel y Gretel” en estado puro. ¿Eutanasia diferida? ¿Regulación demográfica? Lo cierto es que los muertos no gastan ni cobran, son muy suyos ellos.
Señora Mató, ¿sigue pensando que los padres de Hansel y Gretel no tenían otra alternativa que abandonar a sus hijos? ¿No podían haber cazado, pescado, comido hierbas, raíces o excrementos de animal antes de mandar a sus hijos a una muerte segura? ¿Cree usted que querían a esos niños? ¿O todavía sigue creyendo que el cuento se hará realidad y que los Hanseles y Greteles españoles actuarán como los originales y le traerán el oro y las riquezas que arrebataron a la bruja del bosque? Pertenece usted a un partido político que se proclama un firme defensor de la vida, pero ¿de la vida de quién? ¿de la vida cómo? Hasta que no sea capaz de discernir qué tipo de vida defienden, no nos venga con más cuentos; gracias a los dioses, no es usted mi madre.
Javier Aldeguer

No hay comentarios:
Publicar un comentario