sábado, junio 07, 2014

La Casta Desencadenada

La Casta Desencadenada




  Casta: En la India, grupo social de una unidad étnica mayor que se diferencia por su rango, que impone la endogamia y donde la pertenencia es un derecho de nacimiento.

      En otras sociedades, grupo que forma una clase especial y tiende a permanecer separado de los demás por su raza, religión, etc…

Casta Española: Conjunto de grupos sociales, políticos, económicos o religiosos cuyos miembros, debiendo su pertenencia a la libre designación de los ciudadanos y una vez alcanzados los privilegios inherentes a la misma, pretenden imponer el modelo hindú con el único objetivo de consolidar y perpetuar los privilegios alcanzados, a expensas del sacrificio del resto de la ciudadanía.


       Esquematiza Bucay en su libro “De la Autoestima al Egoísmo” como, ante una situación X o estímulo, en el individuo se genera una emoción que desencadena, a su vez, la necesidad de elaborar una respuesta vinculada a esa emoción específica, y es esa emoción la que promueve y moviliza las energías necesarias que se traducirán después en una determinada respuesta. Si la necesidad de respuesta se transforma en decisión, la energía acumulada cristaliza en las ganas de hacerlo o excitación, a fin de que la emoción, en su cauce natural, desemboque en acción.
Cuando el individuo no tiene claro cómo actuar, porque ignora cuál es la respuesta más adecuada- o los convencionalismos sociales le reprimen la única que por instinto entiende, esto lo digo yo, no Bucay, dios le libre- esa necesidad de respuesta termina en la duda, la inquietud aumenta y se llega a una verdadera situación de indecisión. Toda esa movilización de energía que conformaría la excitación en otro caso, se convierte en ansiedad. Si está situación de indecisión y ansiedad se mantiene, la primera se transforma en parálisis y la segunda en angustia. El individuo se queda petrificado ante la situación. No solo no sabe qué hacer, sino que, aunque se le dijera cómo actuar, no sabría cómo hacerlo. La suma de ambas sensaciones reciclándose de forma enfermiza conduce irremediablemente al miedo.

Usurpo las palabras y sapiencia de Bucay para empatizar- duro objetivo me he propuesto, pardiez- con los individuos que conforman la Casta Española y sus esbirros del Servicio de Propaganda Oficial y tratar de entender el estado de pánico en el que se encuentran inmersos, como boquerones en salmuera, tras las elecciones al Parlamento Europeo del pasado 25-M. Acojonados están, oyes, como hormigas a las que taponas el agujero.

Siguiendo el esquema expuesto por Bucay, para la Casta, la situación X sería la inesperada tromba de votos obtenidos por el conglomerado ciudadano PODEMOS- me niego a llamarlo partido político por las peyorativas connotaciones que dicho término ha adquirido durante todo esta travesía democrática gracias a la nefasta labor de sus representantes-: 1.245948 votos de ciudadanos que, en pleno uso de sus facultades o al menos tanto como los ciudadanos que han votado por otras opciones, y siguiendo las mismas reglas del juego democrático que la Casta Española ha devorado, triturado y regurgitado e impuesto como dogma de fe al resto de la ciudadanía, lo han convertido en la cuarta fuerza política de estos comicios, con el consiguiente varapalo para los partidos de la Casta a los que han cercenado en la misma cifra de votos con su hazaña. Como la energía, los votos ni se crean ni se destruyen, solo se transforman.

Con la capacidad de asombro anquilosada por la acomodaticia perpetuidad en la que se desenvuelve, la irrupción de PODEMOS ha originado en la Casta Española una emoción- más diría conmoción pero adulteraría el esquema- desencadenando la consiguiente e inmediata necesidad de respuesta y generando una ingente movilización de energía que se ha transformado en ganas de hacer algo y, por tanto, en inconmensurable excitación… Pero, ¿hacer qué?... Y en este punto difiero de Bucay y de ahí mi comentario al inicio. No es que la Casta no sepa qué hacer; es que ha sido cogida a traición y no puede reaccionar como le gustaría: una ilegalización por aquí, un recurso de inconstitucionalidad por allá y problema resuelto- Gallardón, no estamos a lo que tenemos que estar. O una reforma constitucional expréss consensuada por todos los partidos políticos castenses- no sería la primera- para evitar que los tíos con coletas y demás perro- flautas puedan presentarse a próximas elecciones- Toma nota, Alberto-. Pero PODEMOS ha concurrido respetando las mismas leyes con las que ellos han cimentado sus privilegios y victorias. Pena de siglo XXI, piensa la Casta, con lo bien que nos vendrían ahora las galeras- Inclúyelas en tu reforma, Gallardón.

En ese desasosiego, entra la Casta en la fase de indecisión; la emoción, castrada en su natural camino hacia la acción se transforma en inquietud y la excitación en ansiedad. Ya es tarde para borrar este conglomerado ciudadano del nuevo panorama político que se presenta- Alberto, la próxima no te la perdono-. La Casta Española ha sido humillada en su propio terreno de juego y con sus mismas reglas por aquel movimiento ciudadano al que maliciosamente invitaron a constituirse como fuerza política- ¿No serías tú, Albertito?- con la seguridad absoluta y despreocupada de alentar una proeza quimérica, casi imposible, y en cuyo intento, el movimiento quedaría desintegrado y reducido a una mera anécdota de tres caracteres. Y al igual que Heracles culminó sus doce trabajos con éxito para desesperación y escarnio de Euristeo que esperaba que la palmase en cada uno de ellos, aquel movimiento ciudadano no sólo se ha transformado en un bello conglomerado político sino que, para desesperación y escarnio de la Casta, les ha arrebatado nada menos que 1.245.948 votos.

¿Y si esto mismo ocurre en las Municipales, en las Autonómicas o, Dios no lo quiera, en las Legislativas?¿Qué vamos a hacer? Petrificados en sus poltronas, los miembros de la Casta son carcomidos por la angustia y el temor de perder sus, hasta ahora, intocables privilegios estatutarios y pecuniarios que tanto esfuerzo, desvergüenza y renuncia moral les ha costado consolidar. Solo desde esa angustia realimentada, desde ese miedo, se puede comprender la estrategia del insulto, del chascarrillo, de la mofa gratuita, de la invocación del miedo y la sangre como único recurso reactivo de la Casta Española Desencadenada y de sus Servicios de Propaganda Oficial contra esa nueva formación política ciudadana y constitucional- mal que les pese- llamada PODEMOS. Solo entendiendo ese temor es posible comprender como el Consejero de Unión Fenosa, Felipe González, puede alardear de pertenecer a la Casta sin sonrojarse ni pestañear.
En cuanto a mí, un evento político tan refrescante como la erupción de PODEMOS en esta larguísima travesía por el desierto ideológico que estamos atravesando desde hace años en este país ha sido el estimulante necesario para reactivar este blog que la desidia y la desesperación me hicieron abandonar hace algún tiempo. Mal que les pese a amigos y enemigos.



     Solo les pido que antes de dejarse arrastrar por los cantos de las sirenas de los mares castenses (adj. de la Casta) en los que habrán de navegar, se diluyan en el aire como las pompas de jabón. Con la ilusión no se juega.

2 comentarios:

  1. Querido Javier, me aventuro a hacer un comentario sobre tu escrito con el animo de de responder al estimulo que has provocado en mi, y dado que, tus impresiones son impecables, confieso que me siento perturbado por tu destreza emocional y moral. Lo verdaderamente gratificante es que afortunadamente hay personas como tu en las que uno encuentra un refugio donde morar. Gracias por compartir con nosotros tus emociones e invito a tus lectores a que no se dejen intimidar por tus palabras y salgan de su armario mental y se manifiesten. Un abrazo.

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  2. Esto si que es un brote verde!...que habrá que alimentar para que crezca, no?.
    Un abrazo.

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