Sin
acritud. Sin ensañamiento. En un alarde de autocontrol y pura racionalidad;
como sujeto físico que es obligado, bajo seria amenaza punitiva, a cumplir con
sus obligaciones fiscales en territorio español, como ciudadano de este estado
que soy, y al que están sometiendo a continuas rebajas de salario a la par que
aumentan la presión fiscal con periódicas e injustificadas subidas de impuestos
directos e indirectos; al que le están mermando la capacidad adquisitiva hasta
umbrales inesperados y que aún debe agradecer y pedir perdón por encontrarse en
una situación económica estable para los tiempos que corren; al que le están amputando hasta la más pequeña
posibilidad de prever y controlar su futuro, porque ya no le pertenece- me lo
ha usurpado la jodida clase política de este país en connivencia con la clase
empresarial y financiera- por no hablar del de varias generaciones de jóvenes,
por supuesto siempre de clase obrera, que ha sido sacrificado para mayor gloria
económica de ustedes y los suyos bajo el pretexto de la sacrosanta estabilidad europea
y otras pamplinas- y si no al tiempo-; para un sujeto como yo, cuya capacidad
de resignación y sacrificio, que no de sumisión, es superada por la habilidad
que tienen ustedes para echar más sal y limón en las sangrantes heridas de cada
viernes tras su Consejo de Carniceros, la única alternativa moral y
políticamente válida - además de la económica que esa me la cargarán a mí como
siempre- después del Bankiazo que nos
han asestado a todos los españoles, no es acometer la Reforma del Sistema
Financiero por la vía de urgencia con la creación de un “Banco Malo” al que
derivar todos los Activos Tóxicos del sector. No. No existen Activos Tóxicos sino
Gestores Tóxicos muy Activos y Políticos Tóxicos en Activo a los que hay que
aislar inmediatamente para erradicar la contaminación, por lo tanto la solución
no es un “Banco Malo”, sino una Cárcel Mala, malísima, en la que internar y
mantener inhabilitados a todos los que han precipitado al sistema a esta calamitosa
situación en una Campaña Urgente de Depuración de Responsabilidades en el
Sector Financiero con el consiguiente resarcimiento económico a las arcas
públicas de todo el capital que han sustraído con sus falsos cierres contables
y demás deleznables artimañas.
Cualquier
otro conjunto de medidas que no vaya encabezado por la anteriormente expuesta
con absoluta prioridad carecerá de credibilidad y estará condenado al más absoluto
de los fracasos ya que las posteriores inyecciones de capital que se destinen al
saneamiento del sector bancario seguirán mal administradas por los mismos gualtrapas
avariciosos que lo han hecho hasta ahora pero en distintos puestos de control.
De hecho, el dimitido millonario Rodrigo Rato continua presidiendo el Consejo
de Administración de Caja Madrid, una de las entidades integrantes de Bankia a
la que vamos a subvencionar todos los españoles con veintimuchosmiles millones
de euros y barra libre en caso de cese por incompetente reincidente. ¿Alguien
da más?
Ustedes
tienen los nombres. Tienen las cifras y los informes. Tienen los jueces y los
juzgados. ¿A qué están esperando?
Javier Aldeguer
Junio 2012

Amén.
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